Del Otro a lo singular

7 DE DICIEMBRE 2020 – 21:08

Marta Pagano

Marta Pagano

El psicoanálisis propone un recorrido distinto a las otras terapias.

Pasamos del relato del paciente, de su sufrimiento, ligado al Otro, su novela familiar, las normas sociales, los ideales, los fantasmas, etc., a lo que es propio de él, lo singular.

Sin desconocer su historia, sus valores, el sujeto hace un uso de eso distinto, propio, singular, que lo conecte a su propia alegría, vitalidad, satisfacción, a su propia invención.

Este paso de un destino ligado al Otro, a poder armar el propio, es difícil y hay que tener cierta valentía. El paso de aquello tormentoso, agobiante, depresivo a cierta satisfacción – goce con la vida.

Para realizar este camino, que no es fácil, se requiere tiempo. Tiempo que esta sociedad tiende a limitar, acortar, negar su espera. Y también un cambio en el amor.

El paso de un amor ideal, un amor muerto, un amor narcisista, un amor transgresor, a un nuevo amor a lo real.

Más real quiere decir, un amor que no vele la falta, sino que la mantenga viva.

Un amor que siempre implica un imposible de cubrir todo, un amor ligado al goce de la vida, un amor aceptando su propio goce. Este trayecto también no implica acceder a lo singular sin un Otro, sin un lazo con el Otro más liviano quizás.

Como decía Borges, concordando con Lacan, en una cita de Chesterton, que el lenguaje fracasa en expresar y representar lo real, que se juega en las lagunas del ser que habla, pero quien, sin embargo, no cede en saber hacer de este fracaso una poética.

Lacan se sirvió de los poetas y su escritura, en tanto comparten con el psicoanálisis su relación con la lengua.

(*) Docente del Seminario Clínico 2020 del Instituto Oscar Masotta y del CID Salta

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