AMP- El delegado general

1. Se crea el *Instituto Oscar Masotta*, para la investigación y docencia del psicoanálisis en el interior de la Argentina.

2. El IOM tendrá Centros de investigación y docencia en varias ciudades del interior (CID).

3. El IOM y sus Centros contarán con los auspicios del *Institut du Champ freudien* con sede en París, y del Departamento de psicoanálisis de la Universidad de París VIII.

4. Presidente del Instituto: Jacques-Alain Miller.

Sede: Casa del Campo Freudiano, Riobamba 911, Cap. Fed.

5. Instancias directivas:

a. Consejo institucional: el Presidente de la EOL, el Director de la EOL, el Director del ICDEBA, el delegado general de la AMP, un representante del ICF (París).

b. Comité de iniciativa: S. Basz, J. Chamorro, G. García, J. C. Indart, R. Mazzuca, M. Torres.

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IOM2 (Comunicado 28 de abril 2012)
El Consejo Institucional del IOM se reunió el miércoles 25 de abril con la presencia de Eric Laurent. Como resultado de dicha reunión se decidió la siguiente reorganización del IOM, que será llamado en adelante IOM2…
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Actas de la primera reunión 2 de Agosto de 2012

1. DOCENTES
Es importante hacer un relevamiento lo más exhaustivamente posible del número de docentes que realmente se necesitan y que deberán viajar a lo largo del año y a lo largo de toda la extensión del IOM 2. Se tienen que tener en cuenta las condiciones económicas reales de cada lugar.

2. BLOG
Sabemos que muchos lugares cuentan ya con un BLOG. Es importante impulsar esta iniciativa para todo el IOM 2.La página del IOM 2 contará con un Link a partir del cual se podrá acceder a cada uno de los diferentes Blogs. Se podrá acceder a los mismos también desde la página de la EOL.

3. HAPPENING
Esta publicación seguirá saliendo mensualmente, la idea es que cada Cid y Delegación envíen lo trabajado en cada clase en pocas líneas para que sea una publicación ágil y que incite a que el conjunto esté informado del movimiento de enseñanza que se está llevando a cabo. Las reseñas deben ser enviadas antes del 15 de cada mes y para lograr esa agilidad no deben superar los 2000 caracteres.

Para leer las actas completas

 

15 de agosto de 1988

En ninguna parte del mundo existe Diploma de Psicoanálisis. Y no por azar o por inadvertencia sino por razones debidas a la esencia de lo que es el psicoanálisis.

No se ve cuál podría ser la prueba de capacitación que verificaría el psicoanalista ya que el ejercicio del psicoanálisis es de orden privado, reservado a la confidencia que el paciente hace a su analista de lo más íntimo de su cogitación.

Admitamos que el analista responde con una operación, que es la interpretación, y que se dirige a aquello que denominamos el inconsciente. ¿Podría constituir esta operación el material para esa prueba? -dado que la interpretación no es la culminación del psicoanálisis y que cualquier crítica de textos, documentos e inscripciones, también la emplea. Pero el inconsciente freudiano sólo se constituye en la relación de palabra que ya he mencionado, no puede homologarse fuera de ella. Además, la interpretación analítica no prueba nada en sí misma, sino por los efectos, imprevisibles, que suscita en aquel que la recibe, y ello en el marco de la misma relación. No hay salida.

El resultado es que debería recibirse al analizante para que, él solo, atestara la capacidad del analista, si no fuera que su testimonio está falseado por el efecto de transferencia que se instala de entrada y a sus anchas y no da ningún seguro con respecto al trabajo que se ha hecho. Todo ello ya deja entrever que el único testimonio que podría recibirse sería el de un analizante postransferencia, pero que quisiera servir aún a la causa del psicoanálisis. Lo que aquí designo como el testimonio del analista es el núcleo de la enseñanza del psicoanálisis, en tanto que éste responde a la pregunta de saber qué es lo que puede transmitirse al público de una experiencia esencialmente privada.

Jacques Lacan estableció este testimonio bajo el nombre de «El pase» (1967); y dio el ideal de esa enseñanza, el mathema [*] (1974). De uno a otro, hay toda una gradación: el testimonio del pase, todavía sobrecargado con la particularidad del sujeto, está confinado a un círculo restringido, interno al grupo analítico; la enseñanza del mathema, que debe ser demostrativa, es para todos -y ahí es donde el psicoanálisis se encuentra con la Universidad.

La experiencia se realiza en Francia desde hace catorce años; ya se ha dado a conocer en España desde hace cuatro años a través del Seminario del Campo freudiano; tomará desde Enero próximo la forma de la Sección Clínica.

Debo dejar bien claro qué es y qué no es esta enseñanza. Es universitaria; es sistemática y gradual; la imparten responsables calificados; se sanciona con Certificados y Diplomas. No es algo que habilite para el ejercicio del psicoanálisis. El imperativo formulado por Freud a partir de 1910, que un analista sea analizado fue no sólo confirmado por Lacan sino radicalizado desde el momento en que un análisis no tiene otro fin propio que la producción de un analista. Añadamos que la transgresión se paga cara y en todos los casos a cuenta de aquel que la comete.

Ya sea en París, en Bruselas o en Barcelona, ya sea en modalidades públicas o privadas, ésta enseñanza es de orientación lacaniana. Aquellos que la reciben se definen como participantes: este término es preferible al de estudiante, para subrayar el alto grado de iniciativa que se les pide. El trabajo que ofrezcan no les será expropiado: depende de ellos.

No existe paradoja en plantear la más estricta exigencia para aquellos que se ponen a prueba en una función de enseñanza sin precedentes ya que el saber enseñado, si obtiene su autoridad por su coherencia, sólo encuentra su verdad en el inconsciente, es decir, en un saber en el que no hay nadie para decir «yo sé». Lo que se traduce en lo siguiente: que sólo se dispensa una enseñanza en el Campo freudiano a condición de sostenerla con una elaboración inédita, por modesta que sea.

Se empieza, tanto en España como en Bélgica, por la parte clínica de dicha enseñanza. La clínica no es una ciencia, es decir, no es un saber que se demuestre. Es un saber empírico, inseparable de la historia de las ideas. Al enseñarlo, no sólo estamos supliendo las debilidades de una psiquiatría de la que el progreso de la química ha dejado de lado a menudo su tesoro clásico; introducimos también un elemento de certeza (el mathema de la histeria).

En el futuro, las presentaciones de enfermos vendrán a consolidar ésta enseñanza. Más adelante, se añadirá el ámbito llamado en Francia de Etudes Approfondies, cuyo resorte es la redacción de una tesis de doctorado. De acuerdo con lo que se hizo antaño bajo la dirección de Lacan, nosotros procedemos paso a paso.

Jacques-Alain Miller

* Del griego mathema, lo que se enseña.

 

31 de octubre de 1991

Lacan llegó a decir: «No hay formación del analista, sólo hay formaciones del inconsciente«, y esto es cierto en tanto el analista no es producto de ninguna imagen (Bild: imagen, de donde Bildung: formación), sino del resabio sin forma alguna que le deja su propio análisis. Ese resabio -que no hace un sabio- si bien no prohibe formalizar la función (a), es imposible transmitirlo bajo el modo delmathema: uno no lo maneja, dice Lacan, sino a la medida del propio análisis.

También por eso llegó incluso a decir que no hay transmisión del psicoanálisis, que cada uno recomienza de cero.

Pero ¿cuál es este cero de saber? No es otro que aquel en el que se sostiene el deseo de saber, y no está al alcance de cualquiera, sino sólo de un sujeto verdaderamente sin prejuicios, advertido de que aquello que produce sentido y goce para él no produce sentido y goce para otro.

La ignorancia de la que se trata es docta; es metódica; es difícil. En efecto, hay que saber que el cero de uno no es el cero del otro; tiene el valor exacto del saber que suspende (no lo anula). La «confusión sobre el cero» -entré en la carrera denunciándola- hace que se crea a veces que en psicoanálisis cuanto menos se sabe es mejor. La verdad es lo contrario.

De aquí parte una necesidad permanente a la cual responde el Instituto del Campo freudiano. Este Instituto llevará en Argentina un nombre nuevo -donde cada palabra está sopesada: IRMA- «Investigación Racional del Mathema Analítico».

«Investigación», porque lo nuevo es esencial, siendo la docencia facultativa y dependiendo de lo efectivamente realizado.

«Racional», remite a la razón, precisamente a la «razón después de Freud» que es la «instancia de la letra».

Del «Mathema analítico», esto vale para aquellos que prosiguen en la vía de Lacan.

Tal como puedo imaginarlo en el instante presente, el Instituto estará compuesto por un lado, por Centros de Investigación y por el otro, por Ateneos.

Llamo Centro de Investigación a un organismo permanente que dispone de medios propios (local, biblioteca, publicaciones) y es responsable de su gestión. Llamo Ateneo a un grupo de investigación reunido bajo un tema preciso convenido con el Instituto, para una finalidad determinada y con una duración limitada (un año o dos).

No es necesario que los elementos sean numerosos para que el sistema esbozado funcione. Podría suceder incluso que en el período experimental en el que vamos a entrar, el número sea un inconveniente. Así, midiendo mi capacidad de asesor seriamente, limitaré a siete como máximo las unidades que se iniciarán durante 1992.

Terminaré con una declaración que vale como compromiso: el Instituto IRMA se mantendrá a distancia de las divergencias que puedan surgir entre los grupos pertenecientes al Campo freudiano en Argentina. Sólo serán tenidas en cuenta las promesas de trabajo.

Jacques-Alain Miller